El
peyote es sin duda uno de los cactus más conocidos y más solicitados por
los coleccionistas de cactus de todo el mundo. Es el cactus con un mayor
contenido en
mescalina, una de las sustancias alucinógenas naturales
más poderosas. Se tiene constancia de su uso ceremonial desde tiempos de
los Aztecas y en la actualidad algunos pueblos indígenas
norteamericanos aún la utilizan. En cuanto al cacto en sí, es de forma
globulosa de un radio de 3 ó 4 cm. A los dos o tres años aparece una
flor en el centro de color blanco, normalmente. Las semillas del peyote salen
dentro de una pequeña bolsa roja. Es mejor que no le dé el sol
directamente en las horas de mayor insolación del verano ni se riegue
mojando el tejido del cactus. Cada vez es más difícil encontrarlo en sus
hábitats naturales, que son los desiertos del sur de E.E.U.U. y el
norte y centro de México.
Aquí vemos la bolsa rosada que contiene las semillas del peyote:
Y aquí tenemos una foto de unas cuantas semillas. Como podemos comprobar, son muy pequeñas:
En este peyote vemos dos flores abiertas a la vez:
Si bien normalmente las raices de los cactus suelen crecer muy superficialmente para poder captar la humedad que dejan las pocas lluvias de las zonas deserticas, en el caso de la
lophophora williamsii crecen hacia abajo sin superar el diámetro del tallo circular. Es por ello que conviene plantar el peyote en una maceta honda.
Para multiplicar nuestro peyote podemos separar uno de los hijuelos que le salgan en la base del cactus :
O también podemos plantar las semillas. Lo ideal es plantarlas en un semillero con tierra especial para la germinación de semillas de cactus.
A veces ni tan siquiera es necesario plantar las semillas. En este caso esparcí 15 o 20 semillas por encima de la tierra de la maceta y han brotado una buena cantidad de peyotitos :
Pasado un tiempo el peyote se propagará fácilmente de manera cespitosa :
El botón de peyote que salió primero ya da sus propias flores.
Y este es el último botón que está brotando. Como ya hemos dicho anteriormente, la manera más fácil y rápida de reproducir los peyotes es separando uno de estos botones jóvenes y transplantarlos después de dejar secar la superficie de corte durante un par de días.
Estos son los dos peyotitos una vez separados de la planta madre. Después de unos cuantos días guardados en un lugar fresco y seco ya los podremos plantar en su propia maceta.
En poco más de un mes ya han agarrado y están dando sus propias flores.
En este caso lo que pasó es que el tallo globuloso del peyote quedó casi del todo cubierto por la tierra durante bastante tiempo y eso hizo que se abriera y brotaran pequeños nuevos tallos.